El que fuera el icónico mercado del barrio de Chueca inaugurado en 1945, construido con pilares de hormigón para abaratar los costes de construcción en un contexto histórico marcado por la Segunda Guerra Mundial y la escasez de recursos, necesitaba renovar su imagen. Por ello, en 2008 se decidió remodelar el Mercado de San Antón ubicado en el corazón del barrio madrileño.

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La remodelación del complejo fue obra del estudio ATARIA, capitaneado por los arquitectos José María García Del Monte y Ana María Montiel Jiménez (anteriormente estudio QVE Arquitectos). La idea original era que el mercado recuperara el concepto de plaza pública y de punto de encuentro para los vecinos del barrio.mercado architect.bjc.es

Como equipamiento público, los mismos arquitectos defendían que el nuevo mercado debía “ser diferente respecto al conjunto continuo de viviendas que lo rodean pero al mismo tiempo encontrar puntos de conexión con su entorno”.

Después de un minucioso estudio urbanístico del barrio de Chueca, se optó por utilizar el ladrillo macizo de tejar como material constructivo terroso y una fundición de basalto -un tipo de roca volcánica inédita en Madrid- que otorgaba solidez a la construcción.

Las entradas de acceso de tamaño descomunal son otra de las características del nuevo Mercado de San Antón. Cuenta con una puerta principal de casi seis metros de alto que comunica visualmente con el patio central del mercado, acentuando de esta manera la condición de espacio público e invitando a los transeúntes a entrar en el edificio.

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Asimismo, el patio central cuenta con una claraboya que funciona al mismo tiempo como colector energético y emisor de luz, gracias a las placas solares instaladas en la cubierta del mercado.

mercado architect.bjc.esEl nuevo Mercado de San Antón, con una superficie total de 7.354m2 repartido en tres plantas, fue reconocido en el XI Premio de Arquitectura de Ladrillo 2009/2011 como mejor obra arquitectónica de España que utiliza como material de construcción el ladrillo cara vista.

Hoy en día es un punto de interés turístico del barrio de Chueca, que visitan el edificio y pasean por la veintena de puestos que venden productos.

 

Fotos: Fotos: Jorge Crooke